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18 de mayo de 2017

PRIMAVERA EN A ROGUEIRA

Cubriendo un antiguo circo glaciar, la Devesa da Rogueira, uno de los bosques más importantes de la Península Ibérica, se viste de gala al recibir la bendición primaveral.

Regada por las nieblas, las lluvias y las nieves, nos ofrece su abrigo, su belleza y su soledad llena de vida.

Cuidarla es nuestra obligación.





"O Courel non remata nunca..."


ORCHIS ITALICA

Una de las muchas riquezas biológicas de O Courel son las diversas especies de orquídeas que encontramos en la Sierra. 

En la fotografía, podéis contemplar un ejemplar courelano de Orchis italica, la orquídea conocida comúnmente como "la flor del hombre desnudo". ¿Por qué será...?




O Courel non remata nunca...



5 de marzo de 2017

NATUREZA EXUBERANTE


Baixo as néboas invernais, unha pequena pincheira precipita as súas augas sobre miles de anos de evolución xeomorfolóxica. Esta é a nosa terra e así de interesante e de espléndido é o noso Courel. 




"O COUREL NON REMATA NUNCA"

13 de enero de 2017

EL REY ACEBO



El Ilex aquifolium (acebo, acivro, acevo, xardón...) es un árbol que llega a los 10 m de altura. Tiene las hojas verdes, perennes y los frutos en forma de drupas rojas. Posee propiedades medicinales y su madera es apreciada, pero no debemos manipularlos pues es una especie protegida. 


Acebo en O Alto do Couto



Una antigua historia:  "El rey Roble y el rey Acebo" , contaba cómo el Rey Roble reinaba sobre la mitad luminosa y cálida del año, cuando sus hojas verdes estaban en su mayor esplendor, y cómo el Rey Acebo reinaba sobre la parte oscura y fría del año, cuando el Roble perdía sus hojas y el Acebo, sin embargo, mantenía el verde de sus hojas y se adornaba de bayas rojas.

Una joya de la botánica que también encontramos en O Courel. 


O Courel non remata nunca...

11 de enero de 2017

MADROÑOS EN O COUREL


El Arbutus unedo, llamado madroño en castellano y érbedo en gallego, crece en O Courel en las zonas con matices mediterráneos. Se encuentran muchos ejemplares, por ejemplo, en el valle del río Lor, desde Vilamor hasta su confluencia con el Sil. 

Sus flores, que cuelgan en forman de racimo, son bellas y aromáticas. 



Con sus frutos, de un rojo vivo y llamativo que hacen las delicias de los pájaros y de otros animales, pueden hacerse mermeladas, confituras y licores. 




Este arbusto tiene, además, propiedades medicinales y también su madera puede ser aprovechada para diversos usos.  

Como curiosidad, diré que para los romanos era un árbol sagrado, dedicado a la ninfa que protegía el umbral de la casa. Me pregunto si, durante su presencia permanente en estas tierras desde los principios del primer milenio de nuestra era, los aguerridos romanos, atacados por la fiebre del oro, utilizarían el madroño para este fin en O Courel. Al fin y al cabo, proteger sus construcciones significaba custodiar mejor el dorado metal hasta que este emprendiese su viaje hacia Roma. 

O Courel non remata nunca...